En tanto, si se tienen en cuenta dólares, euros, depósitos en moneda extranjera en bancos del exterior o fuera del sistema bancario local, propiedades o inversiones en el exterior y acciones o títulos de deuda de gobiernos o empresas extranjeras que tienen los argentinos la cifra se dispara a US$347.875 millones.
Esto es, US$ 6.561 millones más que a fines de 2020.
La deuda externa bruta de la Argentina es de US$269.508 millones.
Lamentablemente, todos los espacios partidarios insisten en que la clave de su gestión es cómo financiarse en el exterior emitiendo deuda. Sin embargo, esto demuestra el gravísimo error conceptual: la clave están en un plan integral que logre estabilizar el peso, bajar la inflación y generar incentivos monetarios y jurídicos para que esos fondos se vuelquen a la producción.