La constitución de una empresa mixta en el agro permitirá a YPF reforzar su liquidez y optimizar su portafolio, en línea con criterios de eficiencia del capital. De esta manera, la petrolera reduce exposición a segmentos que no son su core business, mientras se asegura de mantener capacidad de suministro energético al nuevo socio vía contratos de combustibles.
La decisión de Marín en un contexto volatil
Esta estrategia llega en un contexto económico y financiero complejo, con un riesgo país argentino elevado, que limita el acceso a financiamiento internacional. Sin embargo, YPF ha logrado una mejora en la calificación crediticia de Moody’s, que determinó hoy, miércoles 23/07, que los bonos de YPF subieran dos escalones, de la clase Caa1 a B2.
El planteo de Marín responde además a un contexto político donde el Gobierno impulsa el desarrollo energético como eje central del plan de recuperación macroeconómica. Con la mirada puesta en el exterior, YPF busca consolidarse como actor relevante en el mercado global de hidrocarburos y gas natural licuado (GNL), y se encargaría del control financiero de YPF Agro, sin entrar en la operativa de la empresa.
En definitiva, la licitación de YPF Agro y la incorporación de un socio sectorial forman parte del plan de reconversión corporativa que refuerza la presencia energética interna y externa de YPF, optimizando su estructura de capital y alineándola con su estrategia de crecimiento.