“La inflación le quita poder adquisitivo al dinero al mismo tiempo que vuelve prácticamente inservibles los billetes de bajas denominaciones. Hoy todo el mundo sabe que con 1.000 pesos se compra poco y nada en cualquier supermercado, y que infinidad de transacciones que se realizan por fuera del sistema electrónico formal importan volúmenes grandes de billetes”, remarcó Blanco.
Es inentendible el capricho del Estado Nacional de no querer imprimir billetes de mayor denominación Es inentendible el capricho del Estado Nacional de no querer imprimir billetes de mayor denominación
Según el senador, esto tendría "beneficios son de variada índole: desde reducir costos al no tener que imprimir inmensas cantidades de billetes de menor denominación, recuperar la independencia en la impresión de los mismos, evitar el faltante y rápido agotamiento de circulante en cajeros automáticos en los que se generan largas filas a principio de cada mes, ocupar menos espacio físico en toda la cadena de traslado, etc.”, enumeró.
Blanco insistió que “es momento de poner en valor nuestra propia Casa de Moneda, reducir costos y generar trabajo dentro de ella y no fuera del país”.