Tengamos en cuenta que todas estas medidas impulsadas por orgnismos internos como la Reserva Federal de Estados Unidos inyectando 2,3 billones de dólares para apoyar la economía, o las inversiones de la Unión Europea, son consecuencia del Coronavirus y la posterior caída del consumo a nivel internacional ya que la gran mayoría de los habitantes del mundo se encuentran bajo una cuarentena obligatoria. Aunque los esfuerzos al parecer no serán suficientes ya que según el FMI: es inevitable que la economía no se contraiga hasta un 3%.
"Es muy probable que este año la economía mundial experimente su peor recesión desde la Gran Depresión, superando lo visto durante la crisis financiera mundial hace una década", explicó en el informe anual del FMI su jefa de economía, Gita Gopinath. Sin embargo de acuerdo a lo que aseguran los expertos, el gran problema de la crisis concebida por el COVID-19 es que ningún país podrá salvarse de ella. Lo que ocurrió en 2008 impacto primero en Estados Unidos y luego se fue extendiendo pero no alcanzó a todo el mundo, esto será diferente porque no hay país que no se encuentre parado económicamente.
"En 2020, menos del 10% de ellos (los países) verá un crecimiento continuo", explicaron desde el organismo. Aunque como ya informó Urgente 24, la mayor preocupación no es en cuanto a las potencias sino a los demás países en desarrollo que sentirán la crisis mucho más. Es por eso que desde el Banco Mundial y el FMI están presionando a los países del G-20 a que entre todos colaboren para que el impacto sea lo más leve posible, y esto se lograría a través de suspender cualquier tipo de deudas que los países pobres tienen con los del G7.
"Esta iniciativa proporcionaría apoyo de liquidez para ayudar a estos países a lidiar con los impactos sanitarios y económicos de la crisis", comunicaron desde el G7 este martes 14/04 luego de una reunión virtual entre líderes. Claro es importante tener en cuenta que los países que forman parte de este pequeño grupo de élite son los que a su vez se muestran muy afectados por el Coronavirus: Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Canadá e Italia. Claro que a esto se tiene que sumar la decisión del G-20 y luego ser rectificado por el Club de París.
Pero ahora volviendo al rol del oro, existe una gran preocupación en torno al mismo y es el hecho que muchas de las encargadas de la "logística de suministro" también se encuentran en problemas debido a la dificultad para operar. "Muchas refinerías simplemente no están produciendo un producto o tienen una capacidad reducida en este momento debido a COVID-19 ”, explicó a Bloomberg Jon Deane, director ejecutivo de InfiniGold Pty Ltd. Así que tampoco todo es color de rosa para el amigo confiable.