Con ese telón de fondo, el Gobierno echa mano a cuanto acuerdo de precio puede y amenaza con cerrar importaciones de alimentos.
Otro actor importante es el Banco Central, que opera sobre el tipo de cambio atrasándolo para morigerar el traslado a los precios domésticos.
Así, este martes convalidó una suba de sólo 2 centavos del dólar mayorista. De acuerdo a Gustavo Quintana, de PR Cambios, se trató el menor ajuste desde el 30/10 último. La corrección del lunes -de 87 centavos- también se registró entre las más bajas para un primer día de semana de los últimos meses.
En consecuencia, la cotización mayorista cerró la jornada en $93,95.
No es una novedad que el BCRA esté pisando el dólar, aunque esta sería una postura que incomoda a su presidente, Miguel Pesce, quien preferiría evitar un atraso del tipo de cambio que genere mayores expectativas de devaluación en el mediano plazo.
No obstante, Quintana destacó que "el suave anclaje del tipo de cambio mayorista acotó expectativas de ajuste que se tradujeron en bajas masivas en los mercados de futuros".
Por su parte, el economista Roberto Cachanosky observa que que el precio de la soja, que este martes alcanzó los US$600 por tonelada, sería un aliciente contra el atraso del tipo de cambio.
"La suba de la soja es un punto a favor del Estado, que se queda con una mayor cantidad de 'impuestos'. Ahora, como sube el precio de la soja sube menos el tipo de cambio, porque se compensa el atraso cambiario", dijo en declaraciones a radio Continental.