Fernando Esteban, sociólogo, luego de la crisis de 2001 publicó un trabajo en el cual estimaba que la cantidad de personas que abandonaron el país entre el año 2000 y el 2001 fueron 118.087 argentinos, lo cual arrojaría un promedio de tan solo 160 personas por día... cifra menor a la actual. El daño está hecho. Nuestros jóvenes se cansaron del sistema, de la política y de todos los partidos políticos que la componen, y por esa razón optan por abandonar su país, dejando detrás todo aquello que conocen, y buscando progreso, paz y tranquilidad en el exterior.
El éxodo, no solamente de jóvenes profesionales, sino también de grandes empresas
Con lo que respecta a éxodo masivo de capital humano, también debe de sumarse a este los capitales de inversión, como son las empresas con sedes en el exterior que apuestan al país, invierten y generan empleo a nivel local. También el país, en este sentido, sufre el éxodo de empresas, el caso más reciente fue el de la compañía Dr. Martens, una de las firmas británicas más notorias del mundo en cuanto al mercado de borcegos, la cual ha decidido retirarse del país la semana pasada debido a la imposibilidad que se le presenta a la hora de importar sus productos para su comercialización.
Otro de los casos notorios fue la firma Falabella, de origen chileno, que dejó el país en el año 2020 y ni siquiera incurrió en mantener su modelo de venta online como se estimaba en un primer momento, sino que se fue por completo del país cerrándole la puerta hasta al ecommerse en Argentina. Luego, Walmart fue otra de las grandes empresas que abandonaron el país, pero este caso particular distinto, ya que el empresario Francisco De Narváez acabó por adquirir las sedes físicas y operarlos bajo su propiedad.