Porque la capacidad de compra de los ingresos familiares mermó debido a los fuertes incrementos en alquileres, boletas de luz, combustibles, pre pagas, colegios privados, gas, agua, expensas y transportes. Todas estas subas estuvieron muy por encima del promedio del IPC (Índice de Precios al Consumidor).
Este fenómeno dejó sin recursos a los argentinos quienes debieron dejar de consumir: se saltan comidas (especialmente la cena), dejaron de adquirir ropa y calzado, ya no gastan en entretenimientos y hasta cambiaron la forma de movilidad diaria abandonando los vehículos particulares. Este fenómeno dejó sin recursos a los argentinos quienes debieron dejar de consumir: se saltan comidas (especialmente la cena), dejaron de adquirir ropa y calzado, ya no gastan en entretenimientos y hasta cambiaron la forma de movilidad diaria abandonando los vehículos particulares.
Los salarios continúan un comportamiento dispar: en junio, el sector privado registrado subió un 6,7% y le ganó al 4,6% del IPC pero todavía está casi 5% debajo de nov-23.
Sin embargo, el sector público subió mucho menos (3,9%) y consolida la caída de casi un 20% en términos reales según datos oficiales del INDEC.