En ese sentido, los consejeros presentes en el encuentro plantearon los problemas que enfrentan, muchos de carácter terminal; y emitieron una cruda declaración en la que señalaron que, de persistir la grave situación actual, tendrá efectos irreversibles sobre el sector en particular y la economía en general.
"En todo el país, el peligro de despidos masivos, de reducción a la mitad o menos de las plantillas de personal, la quiebra de un sinnúmero de empresas constructoras y sus proveedores es inminente. El sector no puede soportar más que unas pocas semanas en estas condiciones", detalla el comunicado.
El kirchnerismo también se quejó
Tras el comunicado que se difundió, desde el kirchnerismo salieron a plantear su preocupación por el tema. Uno de ellos fue el ex diputado nacional K, Marcelo Casaretto, quien en su cuenta de X salió a quejarse por la situación en el sector Construcción.
De todos modos, cabe aclarar que la raíz de esta en el sector crisis se atribuye al desborde inflacionario de 2023, exacerbado por el notable aumento de precios en diciembre y enero pasados, desencadenando, entre otras cuestiones, el quiebre de la cadena de pagos.
Con este escenario, se tomó la decisión de declarar el Estado de Emergencia a nivel nacional y se instruyó a las autoridades de la institución, tanto a nivel nacional como en las diversas delegaciones, a tomar medidas urgentes para abordar problemas concretos, como la definición de los contratos a continuar y la necesaria readecuación de los mismos en términos de precios, plazos y deuda.