“Estas herramientas a nivel de país deben ir acompañadas de esfuerzos internacionales para ayudar a las economías a transitar con seguridad por el ciclo de ajuste monetario. Mantener el acceso a la liquidez es particularmente crucial”, aconsejaron desde el FMI.
“La inflación es una amenaza para la estabilidad financiera y un impuesto para la gente común que lucha para llegar a fin de mes. Se ha convertido en muchos países en una preocupación central y existe un riesgo creciente. En pocas palabras: nos enfrentamos a una crisis encima de otra crisis”, enfatizó a su turno, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva.
A su vez, aconsejó a los bancos centrales “actuar con decisión, tomar el pulso de la economía, ajustar la política de manera adecuada y por supuesto comunicar con claridad”.
No obstante, alertó que las “ economías emergentes y en desarrollo enfrentan el riesgo adicional de posibles efectos indirectos del endurecimiento monetario en las economías avanzadas, no solo mayores costos de endeudamiento sino también el riesgo de salidas de capital”.