Pero hubo un factor "determinante" para el éxito, para el cual cita el comportamiento de las cuentas públicas uruguayas después del "reperfilamiento" de su deuda, según datos de la CEPAL:
- Entre los años 2003 y 2007 tuvo superávits primarios –es decir, el resultado antes del pago de intereses de deuda– equivalentes al 2,3 % del PBI promedio anual.
- Entre el 2008 y el 2012 los superávits primarios fueron 1,3 % del PBI promedio anual.
- Entre el 2013 y el 2018 tuvo equilibrio primario o, dicho de otra manera, déficit 0.
"Estos datos muestran que Uruguay le dio sustento y consistencia al “reperfilamiento” de su deuda en base a una política fiscal responsable", sentencia y agrega que ello le permitió ganar la confianza de los acreedores y promover el crecimiento y el progreso social".
Por eso afirma que sería pertinente que la Argentina emule al Uruguay. Pero aclara que con las políticas tradicionales de ajuste no será factible alcanzar los resultados fiscales necesarios para replicar esa experiencia, y cita como ejemplo que "luego de las crisis cambiarias del 2018, con enormes esfuerzos se hicieron recortes de gastos y aumentos de impuestos para lograr un superávit primario de apenas 0,3% del PBI en el 1° semestre del 2019. Es decir, un nivel muy alejado del que dio sustento al éxito en Uruguay".
Como alternativa a los ajustes fiscales tradicionales plantea "abordar un ordenamiento profundo y estratégico del sector público". "Lograr superávits primarios superiores al 2% del PBI y simultáneamente promover alto crecimiento con equidad social es factible abordando tres reformas fundamentales:
a) el ordenamiento del sistema previsional en base a eliminar la duplicación de beneficios, suprimir regímenes de privilegio y adoptar mecanismos automáticos de adaptación al proceso de envejecimiento demográfico;
b) el ordenamiento de las estructuras del sector público nacional en base a eliminar los organismos y programas (de educación, salud, desarrollo social, vivienda, urbanismo, etcétera) que se superponen con funciones provinciales; y
c) el ordenamiento del sistema tributario en base a unificar impuestos nacionales, provinciales y municipales para reducir la presión impositiva al contribuyente aumentando la recaudación vía mayor simplificación".
A la vez, remarca que en Uruguay ello se dio en el contexto de una transición política desde un partido de centro derecha a uno de centro izquierda, quien fue el que sostuvo por más de 15 años la disciplina fiscal, y ello habla de la "madurez" de los actores políticos.
Aunque, finaliza, en la Argentina este "ordenamiento del sector público" debería asumirse con un acuerdo con las provincias, sobre todo, las más grandes.