Tombolini aprovechó la ocasión para cuestionar duramente a la administración macrists y su política económica, y en consecuencia alegó que Macri logró “la peor gestión económica” d esde el retorno de la democracia y que “se va a ir con un índice de pobreza del 40%”.
Si bien aseguró que un escenario de hiperinflación de 20% mensual “es posible pero poco probable”, sí afirmó que el año próximo “podemos ir a una inflación de tres dígitos”, como consecuencia de “una demanda de dinero equivalente a cero”, y un billete de tres dígitos”, haciendo referencia al tipo de cambio.
Al respecto, el candidato de Consenso Federal sostuvo que un acuerdo de precios y salarios no soluciona el problema: “Tal vez durante dos o tres meses haya una inflación de 2% mensual, pero con los servicios y el precio del combustible atrasados, la actual tasa de interés y el dólar anclado. Si se deja que todo eso fluya, vamos a tener una inflación más parecida al 100% que al 60% con el que vamos a terminar este año”.
Tombolini indicó que, desde su punto de vista, la Argentina va camino a una regla de conversión, que funcione como herramienta antiinflacionaria. Es decir, de acuerdo con su definición: “Un índice atado a una canasta de cinco monedas, el dólar, el euro, el real, el peso chileno y el yuan, ponderadas por el volumen de comercio con esos países”.
Por otro lado, el postulante de Roberto Lavagna para la ciudad subrayó que lo primero que haría si fuera electo sería “bajar impuestos”, citando como ejemplo el que grava a los Ingresos Brutos. Es que, según destacó, incluso en la escala de la ciudad de Buenos Aires, “la presión fiscal es incompatible ya no sólo con el desarrollo productivo sino con que los ciudadanos puedan pagar la tarjeta”.
En la charla con los estudiantes de la UB y los miembros de la comunidad presentes, Tombolini criticó que el debate entre los candidatos a jefe de Gobierno porteño proponga destinar la misma cantidad de tiempo “a las baldosas” que a los bloques dedicados a la seguridad y la justicia por un lado, al aspecto productivo por otro y a la educación, la salud, la cultura y el desarrollo humano, en tercer término. “ No es menor porque indica las prioridades del gobierno”, concluyó.