El rotativo apunta que para septiembre de 2021 habrá una brecha de 16 millones de toneladas de maíz -una previsión más alta que otras anteriores-, y que la escasez ya habría provocado aumentos en los precios y empujado a más empresas productoras de piensos a utilizar trigo en su lugar.
El informe sugiere también que China debería mejorar las "políticas de compra y almacenamiento de cereales" para garantizar el suministro del país, que se enfrentará también al envejecimiento de la población y a la reducción de la fuerza laboral rural a medida que más residentes se trasladen del campo a las ciudades.
"Se espera que alrededor de 80 millones de residentes rurales se trasladen a áreas urbanas en los próximos cinco años", según el informe recogido por el periódico.
Según la Administración General de Aduanas, China importó 74,51 millones de toneladas de cereales en los primeros siete meses de este año, lo que supone un 22,7 % más que la misma cifra registrada el año anterior, añade el rotativo.
Ya el mes pasado, Xi enfatizó la importancia de este asunto y la semana pasada inició una inusual campaña nacional para pedir a la gente que no desperdicie comida. Así, por caso, los restaurantes se han comprometido a servir comida en porciones más pequeñas y algunos sitios web prohíben la publicación de material audiovisual en el que se muestren banquetes y otras copiosas celebraciones.
Asimismo, el Ministerio de Cultura y Turismo anunció hoy que se une a la campaña y "revisará directrices" para que la industria hostelera y turística "cumplan" con la campaña, informa la agencia estatal 'Xinhua'.
En este marco, China se presenta como una gran oportunidad para la Argentina, pero también como un conflicto. "El mundo está más agitado. Trump (Donald, presidente de EEUU), Boris Johnson (primer ministro británico, Merkel (Angela, canciller alemana) e incluso Macrón (Emmanuel, presidente de Francia) han dicho cosas fuertes contra China. La geopolítica está jugando fuerte y es posible que mueva el escenario de proveedores y clientes en el mundo. De ahí pueden aparecer oportunidades para la Argentina, pero también presiones", explicó hace un tiempo el experto en comercio internacional Marcelo Elizondo.
"Lo más importante que le vendemos a China son granos y carne. Podría haber oportunidad en términos de minerales y frutas, que se venden en poco volumen ahora. El mayor potencial sigue siendo alimentos. Pero lo más importante es el análisis macro: hay problemas geopolíticos y una vez que se calme la pandemia puede que eso se exacerbe", concluyó Elizondo.