En tanto, desde la Reserva Federal aseguran que el recorte que hicieron en julio fue una de las mejores cosas que pudieron haber hecho y piensan en hacer otro a mayor escala.
Consideran que era la única forma de mantener la economía estable y la deuda en los números actuales. Es así que muchos vieron el recorte como un seguro contra una inflación demasiado baja y el riesgo de una caída de las inversiones.
En este contexto, en el resto del mundo la baja de la tasa de la Fed fue entendido como el preludio de una serie de bajadas en el precio del dinero a nivel global.
En la eurozona se espera que el BCE recorte las tasas en la reunión de la semana que viene y a la entidad le seguirán otros bancos centrales, asegura el portal económico español El Economista.
El mercado descuenta fuertes recortes de tipos de interés en los próximos 12 meses, pero la pregunta es hasta dónde llegarán las rebajas.
"Con los riesgos de unas condiciones financieras más duras y una recesión autocumplida amenazando la economía como una espada de Damocles, la Fed debería abstenerse de entrar en juegos políticos con la administración", opinaron en Oxford Economics, donde creen que " las condiciones financieras, el contagio de los aranceles, un crecimiento global más débil y una inflación baja dan motivos para bajar tipos".
Según El Economista, en Europa el mercado descuenta recortes del entorno de 30 puntos básicos tanto en el Banco de Inglaterra como en el Banco Nacional Suizo y el Banco Central Europeo.
Este último se reunirá el jueves 12 de septiembre y el mercado duda sobre si bajará tipos en 10 o 20 puntos básicos y si reanudará las compras de activos.
Mientras en el resto del mundo hablan sobre cómo será la baja de tasas, en Estados Unidos empieza a preocupar que cada vez más ciudadanos recurren al crédito para financiar sus compras, una tendencia que tiene el potencial de interrumpir la reciente tendencia de gasto sólido.
Los préstamos estudiantiles y los saldos de las tarjetas de créditos, que son mucho más elevados que las deudas relacionadas con la vivienda. Según Bloomberg, conllevan mayores costos de servicio de la deuda. En el caso de las tasas de interés en las tarjetas de crédito ahora están por encima del 17%.
De acuerdo con el portal económico Inversión y Finanzas, por ahora, los consumidores están al volante del crecimiento en EE.UU. Sin embargo, como el presidente de la Fed, Jerome Powell, señaló días atrás, existen "riesgos significativos" asociados con el tibio crecimiento global y la incertidumbre de la política comercial que deben ser navegados para asegurar que se mantenga la expansión económica de más larga duración.