Entre las previsiones del Gobierno, hay un dólar a $67 en promedio que llegaría a $75 para fines de 2020, un crecimiento de la economía del 1% y un nivel de inflación del 34%. El Gobierno redujo así las estimaciones de crecimiento del 3,5% proyectadas al enviar, a mediados de año, el adelanto presupuestario. Se estima que los recursos totales crecerían un 47% y las erogaciones un 36%.
También agregaron que se prevé que este año termine con una inflación cercana al 53% y una caída en torno a 2,6% del Producto Bruto Interno (PBI), lo que dejará "un efecto de arrastre negativo" de 1% para el año próximo.
Por decisión del Gobierno y de la oposición, el tratamiento del proyecto comenzará luego de las elecciones generales del 27/10, "como se hizo en 2017", según lo confirmó el jefe del interbloque de Cambiemos, Mario Negri.
Según Ámbito.com, legisladores kirchneristas dijeron que el debate se realizará en diciembre, luego de que nuevos legisladores asuman sus cargos. “Vamos a tener un diciembre intenso”, pronosticó en las últimas horas un diputado kirchnerista de alto perfil a El Parlamentario.
Entre las críticas al proyecto de Presupuesto están que el Gobierno no incluyó en el mismo la reprogramación de pagos externos lo que no permite el correcto cálculo de una variable decisiva como el déficit fiscal. Las autoridades sostuvieron que “este año se presentará en base a las estimaciones efectuadas previamente” (es decir en el presupuesto del 2019) dado que como aún no se presentó el proyecto de Ley para reestructurar la deuda externa “no se puede incluir algo que no está aprobado”.
Además, el Gobierno proyecta para el año que viene un muy optimista crecimiento del 1%, incluso contrariando las estimaciones del FMI, que espera que la recesión continúe durante el próximo año.
El proyecto de ley debe recorrer todas las comisiones de ambas cámaras del Congreso y desde la oposición pueden lograr modificaciones en los números. En una transición asegurada entre un extremo y otro de la grieta, los acuerdos políticos y el consenso entre diferentes sectores son fundamentales.
Vengan de quien vengan las predicciones, son difíciles de realizar en un momento en el que la economía se encuentra tan inestable, por lo que al Gobierno que viene probablemente tenga que reasignar partidas.