Pero este flujo de recursos al sector no se reflejó en un salto productivo. Con una demanda interna en declive por la recesión y sin la infraestructura suficiente como para ampliar mucho más los volúmenes de exportación (fundamentalmente en el caso del gas), la Undav apuntó que la producción de petróleo cayó 13,2% entre 2015 y 2018; la de electricidad, 5,3%; y la de gas 2,8%.
"La generación de energía eléctrica cayó un 5,3 por ciento en 2018 en relación a 2015, la producción de gas un 2,8%, el gas licuado de petróleo un 11,4% y el Gas Oil un 5,4%", señala el documento.
"El crecimiento de las ventas sin el correspondiente aumento de la producción, permitió a las energéticas obtener resultados integrales que superan en todos los casos los 2 mil millones de pesos constantes del 2018. Pampa Energía, la que más rentabilidad obtuvo: 24.819 millones de pesos", sentencia el informe.
PAE, de la familia Bulgheroni, lideró el ranking con un resultado positivo acumulado de US$1.338 millones entre 2016 y 2018; seguida por TGN (US$1.096 millones), de Techint y Nicolás Caputo que ahora dejará su participación en la compañía; y Pampa Energía (US$761 millones), de Marcelo Mindlin.
Además, advierte que, en la comparación interanual de agosto 2019, la producción de gas de YPF cayó un 9,4% y pierde participación en el mercado.
"A pesar del tarifazo en las facturas de gas natural, la producción en el primer semestre del 2019 estuvo por debajo de la del 2015 en 300 millones de metros cúbicos, una caída del 2,8%", explica el estudio.
En base al Instituto Argentino del Petróleo y del Gas, la producción de petróleo descendió todos los años desde el 2015: pasó desde casi 13 millones de metros cúbicos en 2015, hasta 10,2 millones en 2018.
En base a datos de la CNV, el informe subraya que las principales empresas energéticas privadas mejoraron su rentabilidad sobre los activos, en el período transcurrido entre el 2016 y el 2018.
En detalle, las compañías que obtuvieron mayores aumentos en puntos porcentuales fueron: Camuzzi (+20,5); Ecogas-Cuyo (+19,6); TGN (+17,6); Transener (+17,5); y Ecogas-Centro (+13,2).
De las diez principales empresas relevadas, siete presentaban un saldo negativo: todas alcanzaron el superávit en 2018 a excepción de Metrogas, que a pesar de crecer 7,1 puntos, pasó de -9,1 por ciento en 2016 a -2 por ciento en 2018.
Por último, el informe señala que, a pesar del congelamiento de precios de la segunda mitad de este año, el uso de la energía eléctrica cayó un 5,2% en los últimos doce meses.