La ex funcionaria del FMI y que asumirá en noviembre la presidencia del Banco Central Europeo (BCE), lamentó que "el inmenso crédito no hubiera podido sofocar la inflación del país".
"Cuando Argentina tocó a nuestra puerta estaba en una situación particularmente difícil. Tendemos a olvidarnos de eso porque todo el mundo se centra en Argentina hoy", dijo.
Lagarde afirmó que "nadie estaba preparado para dar financiamiento a ese país. Yo fui por ahí, toqué a muchas puertas de muchos países, muchas palabras amables y apoyos gentiles, pero ninguna financiación".
Para la ex funcionaria del FMI, "había pocas posibilidades" de éxito, pero en eso consiste el trabajo de la entidad".
De todas formas, Lagarde arriesgó y aunque reconoció que "la situación es difícil, esto no está terminado".