"El gran sistema financiero alguna vez tiene que tener algo para Argentina”, se quejó Fernández.
El mismo jueves 13/2, el Banco Central (BCRA) activó un mecanismo para impulsar una baja en los préstamos para pymes. Para ello, bajará los encajes a las entidades que otorguen préstamos a Mipymes a tasas de 35% o menores, según indicó el diario El Cronista.
Los encajes son una parte de los depósitos que los bancos deben inmovilizar en el BCRA a tasa cero. Por eso, cuando el organismo les ofrece reducir la exigencia a cambio de prestar parte de su liquidez a tasas bajas, toman la oportunidad para obtener una remuneración por esos fondos.
La norma regirá desde el próximo lunes según lo establecido en la comunicación "A" 6901.
Allí, se indica que la exigencia de efectivo mínimo se reducirá por un importe equivalente al 30% de la suma de las nanciaciones en pesos a Mipymes acordadas a una tasa de interés máxima de 35 % nominal anual fija desde el 17 de febrero.
Sobre las tarjetas de crédito, los usuarios siguen pagando intereses que superan al 230% en sus compras con financiamiento a pesar de la baja de las tasas dispuestas por el Gobierno.
Lo que debe irritar al Presidente es que, a pesar de la medida del Central, los valores del sistema indican que la Tasa Anual Efectiva máxima subió 5% en enero a 227,18% contra 222,17% de diciembre.
En ese contexto, vale la pena recordar cómo están compuestos los depósitos en Argentina según cada banco. Y el ranking de préstamos de las entidades bancarias. De esa comparación surge donde Alberto Fernández debe ir a reclamar créditos, lo que no está claro es cómo piensa que Miguel Pesce, el titular del Banco Central, intervenga en el sistema para revertir la situación y cómo impactaría en el mercado.