Como segunda barrera de control, una vez verificada la identidad del cliente, la entidad deberá comunicarle –a través de todos los puntos de contacto disponibles– que su crédito se encuentra aprobado y que, de no mediar objeciones, el monto será acreditado en su cuenta recién a partir de las 48 horas hábiles siguientes.
De todos modos, el plazo de acreditación podrá ser reducido en el caso de recibirse la conformidad del usuario de servicios financieros de manera fehaciente.
"El control deberá ser sobre todas las operaciones de créditos preaprobados realizadas a través de todos los canales electrónicos disponibles: ATMs, TAS, banca de internet (BI) y banca móvil (BM)", señaló el Banco Central en un comunicado.
Los bancos también deberán hacer un monitoreo y control de, como mínimo, los puntos de contacto indicados por el usuario y comprobar que no hayan sido modificados recientemente, de modo de detectar posibles engaños o robos de claves.
La medida fue resuelta este jueves (2/7) a la tarde en la reunión de Directorio del BCRA como una forma de reforzar las normas de seguridad de los bancos y su responsabilidad para detectar maniobras fraudulentas.
En ese sentido, las denuncias por fraude y estafa bancaria aumentaron casi un 3.000% entre 2019 y 2020, según datos de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (Ufeci).
En tanto, una muestra de lo que empezaron a hacer los bancos:
Por último, el Banco Galicia realizó en junio pasado una charla titulada ¿Por qué caemos en estafas digitales? con Sebastián Davidovsky y Pedro Adamovic, donde explicaron cómo se aprovechan los delincuentes de la "vulnerabilidad emocional, llegando a todo el mundo con fraudes".