Según, explicó esa cancelación parcial implicará "un esquema de pagos" que totalizará US$430 millones. La Argentina tenía un vencimiento con el Club de US$2.400 millones para el 31/05, pero con un tiempo de gracia de 60 días a partir de esa fecha.
Dicho pago -que se hará en 2 tramos, uno en julio y otro el año que viene- se realizará a cuenta del capital de la deuda, mientras que el acuerdo definitivo tendría lugar tras el que se logre con el FMI.
Guzmán explicó que pagar los US$2.400 millones habría sido "un golpe a las reservas internacionales", potenciando así la "inestabilidad cambiaria y macroeconómica".
Pero aclaró que una situación de default también habría tenido "efectos desestabilizantes y de incertidumbre", que en el contexto de la pandemia habría generado un "particular daño" a la economía.
Guzmán dijo que el acuerdo con el Club fue resultado de "conversaciones constructivas" y aseguró que la Argentina "continuará haciendo esfuerzos para llegar a un entendimiento con el Fondo Monetario Internacional" para el repago de la deuda por US$45 millones contraída por el gobierno de Mauricio Macri.
Al referirse a esto, volvió a criticar al gobierno anterior por el uso que le dio a esos desembolsos. "No fueron utilizados para que aumente la capacidad productiva de la economía", sino -dijo- "para pagar deudas insostenibles a acreedores privados y para financiar la salida de capitales de la Argentina".
Guzmán dijo que los US$430 millones no corresponden a un "anticipo", sino que "lo que hay es un esquema de pago a modo de respetar el principio de tratamiento comparable entre acreedores bilaterales oficiales". Este último punto vendría a subsanar el malestar de Japón -integrante del Club- que cuestionaba la decisión de pagar deudas a China mientras se querían postergar con otros acreedores.
Guzmán también dijo que no hubo "una carta de recomendación" ni del FMI ni de países del Club para este entendimiento.