En crisis: Días decisivos para Garbarino y sus 3.800 empleados

La crisis de Garbarino es muy grave. Hay 3.800 empleados en un panorama incierto y con sueldos adeudados, cierran sucursales, se acumulan las deudas y no hay acuerdo para la compra. En efecto, esta semana, vence el período de exclusividad y se sabrá, finalmente, si la cadena acepta o no, o si debe salir a buscar un plan B.

Con el correr de los días la crisis se agudiza y las posibilidades de venta, que el mes pasado eran casi un hecho, hoy se alejan. 

"La crisis de Garbarino es muy grave. La empresa está en una situación terminal: no pagan los sueldos a sus empleados, crece el cierre de sucursales y la página web prácticamente no funciona, porque la gente no está trabajando", contó el economista de 'MDZ Radio', Carlos Burgueño. Además dijo que desde su punto de vista lo más grave es que se destruya la marca.

Hay una oferta de compra de un grupo inversor y un segundo interesado, según el economista. Lo que pasa es que "el que se quede con Garbarino está adquiriendo la deuda, que son casi 4 mil millones de pesos" y no se concreta la venta básicamente porque los nuevos dueños quieren sólo hacerse cargo de ese monto mientras que el actual propietario aparte pide más dinero. Entonces, "no se ponen de acuerdo".

Sobre el dinero adeudado, Burgueño dijo que la mayoría de esos 4 mil millones de pesos "se los debe a los proveedores, es decir a fabricantes de heladeras, lavarropas y electrodomésticos en general, a quienes no les conviene que desaparezca Garbarino, que es una marca instalada a través de la cual sus productos se venden. Pero tampoco hay por su parte un plan de pagos, ni ningún tipo de plan de salvataje".

"Carlos Rosales es el empresario de seguros que adquirió Garbarino el año pasado y dice que se convirtió en un administrador de deuda", comentó el economista en su momento. "Su inversión fue algo curioso, evidentemente no hicieron bien los cálculos".

En mayo, Facundo Prado, propietario de la firma de telecomunicaciones Supercanal Arlink -la operadora de televisión por cable e Internet con 750.000 abonados y presencia en 14 provincias-, se mostró interesado en adquirir la mayor cadena de electrodomésticos y electrónica del país. 

Se firmó un pre-acuerdo y se llevó adelante un due diligence, el período de evaluación de la viabilidad del negocio. Concluida la auditoría, según publicó 'El Cronista Comercial', "Prado hizo una oferta que en las últimas horas habría sido declinada por Garbarino".

En su entorno, prácticamente, dan por caída la operación. Aseguran que se estancó y que no hubo avances a partir del rechazo. El empresario tucumano, que también es dueño de la tarjeta de crédito Centrocard -con 70.000 usuarios y 2000 comercios adheridos-, apuntaba a conseguir el apoyo de otros inversores que aporten financiamiento. 

Esta semana, vence el período de exclusividad y se sabrá, finalmente, si la cadena acepta o no su entrada, o busca un plan B. Desde Garbarino, ratificaron que sigue adelante el proceso para encontrar un comprador. 

Rosales también es propietario del pool de radios Radio Continental AM 590, Los 40 Principales FM 105.5, la FM 104.3 y las plataformas digitales de cada una de ellas, que compró en enero al grupo español Prisa. Además, es presidente de la aseguradora Prof y protesorero del Club San Lorenzo de Almagro.

El deal de Garbarino incluyó la adquisición de otras cinco firmas: su vertical de turismo (Garbarino Viajes), la cadena Compumundo, las fábricas Digital Fueguina y Tecnosur en Tierra del Fuego, y la financiera Fiden. Hasta entonces, el grupo estaba en manos de los hermanos fundadores, Daniel y Omar Garbarino, que se desprendieron del 100% de sus acciones. También se busca un socio para estas unidades.

En tanto, se profundiza su delicada situación económica. Continúa el reclamo persistente de los trabajadores, que denuncian atrasos en el pago de los sueldos. 

El 17 de junio pasado, un grupo de trabajadores tomaron el depósito central de la compañía ubicado en La Tablada tras denunciar que hace dos meses que no cobran el sueldo y un año de inestabilidad total.

El viernes 25, más de 300 trabajadores del grupo se movilizaron a las oficinas ubicadas en Juncal 1126 y luego se dirigieron a Plaza de Mayo para visibilizar sus reclamos. En Tierra del Fuego, los operarios de Tecno Sur y Digital Fueguina marcharon por las calles céntricas de Río Grande.

Los reclamos fueron similares, salarios adeudados, trabajo encubierto y tercerizado sin reconocer. Erika Soria una delegada sindical dijo "sabemos que se quiere hacer una reestructuración de la empresa convirtiendo todo el negocio a la venta electrónica y hacer de Garbarino una plataforma de internet pero lo están haciendo atropellando todos nuestros derechos laborales". Muchos testimonios de lo que sucede con los empleados de Garbarino se pueden escuchar en redes sociales con el hashtag #GarbarinoNoPaga.

Aseguran que Garbarino les adeuda dos meses de sueldos. Desde la empresa, admiten que existen retrasos en el pago y que el cobro es dispar, aunque niegan que no se hayan abonado los salarios correspondientes a abril y mayo. 

A la par, volvieron a bajar las persianas sucursales en el interior. Con las restricciones, hubo cierres intermitentes de locales en Rosario (Santa Fe) y otros puntos del Gran Buenos Aires (GBA).

En abril, las ventas de Garbarino cayeron un 60%, mientras que en mayo se derrumbaron un 75%. Desde la empresa, sostienen que la reactivación que empezaba asomarse se frenó con las medidas recientes del Gobierno por la segunda ola.

El agravamiento de la crisis económica, como consecuencia de la pandemia, impactó fuertemente en la cadena de pagos.

Según la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), a la fecha, acumula 3251 cheques rechazados, por un total de $4601 millones. Entre los principales acreedores, se encuentran bancos, financieras y mutuales, como la Cooperativa Frincredit, con un pasivo de $186 millones; seguida por Finares, con $148 millones; el Banco Nación, con $83 millones; el HSBC, con $54 millones; y American Express, con $13 millones, entre otros.

En la Justicia, se presentaron dos pedidos de quiebra, uno contra Garbarino y otro contra Rosales. En ambos casos, es por la suma de $50 millones. La solicitante es la prestamista Credibel, que radicó el pedido en el Juzgado Comercial 14, Secretaría nº 27.

Antes de la entrada de Rosales, el holding arrastraba una deuda cercana a $12.000 millones, entre los $5000 millones del pasivo contraído con los bancos acreedores (Galicia y Santander, los principales) y los $7000 millones adeudados a proveedores comerciales (fabricantes de electrodomésticos y electrónica nacionales e internacionales como Newsan y Mirgor).
 

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