"Las fuertes devaluaciones que han acontecido en 2016, y en los últimos dos años, han pulverizado el poder adquisitivo de los hogares y han derrumbado la demanda interna", informa el documento.
Sólo con la medición de lo que va del año, Argentina se ubica en el podio de América Latina superado por Nicaragua con una caída del 5% y por Venezuela, el peor país del ránking regional, cuyo PBI se desplomó un 26%. La lista sigue con Haití (-0,5%) y a Ecuador (-0,1%).
Sin embargo, el informe también reunió datos del Ministerio de Hacienda que prevén más declive: "Según lo proyectado por el FMI y el Banco Mundial, la caída de la economía en 2019 significaría un derrumbe del 10% del PBI en los últimos cuatro años".
"Las principales variables macroeconómicas han tenido un comportamiento errático en los últimos 4 años. Apenas en 2017 pudo observarse un crecimiento del PBI con aumento de los salarios reales y de la inversión privada, aunque a costa de un abultado déficit comercial", marca el documento.
Por último, el informe de la UNDAV expone que, con la caída de la economía en el corriente año, la actividad interna retrocedió a los niveles del 2012. Es decir, siete años atrás.
"La mala gestión macroeconómica deja un periodo en el cual el ajuste fue profundo, pero lejos de haber mejorado la situación del sector externo, lo agravó por la abultada deuda pública en dólares que heredará la próxima administración", sentencia el informe.