El 1 de septiembre, Edgar Mainhard anticipó en Urgente24 el título que anoche (12/09) plasmó Marcelo Bonelli en 'Clarín':
"Definitivo: El dinero del FMI ya es inalcanzable".
Entre otras cosas, escribió: "Resulta un grave error conceptual de la Administración Macri considerar que las metas se encuentran cumplidas al punto de garantizar el desembolso inmediato de parte del FMI. (...)
La misión del FMI considera que la Administración Macri enfrenta un triple inconveniente:
> crisis cambiaria,
> crisis de deuda y
> crisis financiera.
Sin embargo, el diagnóstico de la coyuntura que ofrecieron los funcionarios argentinos no coincide con esa percepción. (...)
La Administración Macri debería conocer la dificultad vigente para que el FMI considere que la situación es apropiada para el desembolso de nuevos recursos financieros(...)". "(...) debería considerar seriamente disponer medidas sobre la base de que no podrá contar con el dinero del FMI. Sin embargo, él insiste -sin datos concretos sino solamente su supuesta intuición y voluntad- que triunfará en los comicios de octubre y en noviembre, y logrará la inmediata reapertura de los mercados de deuda para su Administración.
Todos conocen que el dinero del FMI permitirían un difícil pero posible horizonte de cumplimiento. Sin el FMI, es imposible de afrontar."
3 días más tarde, Urgente24 publicó las declaraciones del economista y exdirector del Banco Central, Daniel Marx, quien en el mismo sentido, opinó que es "poco probable" que el Fondo Monetario Internacional (FMI) desembolse "en el corto plazo" los próximos US$5.400 millones previstos en el stand by firmado con la Argentina.
Lo de Bonelli es 'Clarín' resulta de allí la reconfirmación de la confirmación: "El FMI no piensa desembolsar hasta que haya nuevo presidente", tituló su nota donde cuenta que el organismo recién analizará enviar el crucial dinero pendiente después de las elecciones de octubre.
Agregó que en Washington consideran que Alberto Fernández será el nuevo Presidente, y que en caso de que -con sorpresa- haya balotaje, el desembolso se demoraría hasta diciembre.
"Con esta resolución política, el Fondo pondrá en "máximo estrés" a la Argentina: la economía necesita antes de fin de año 7.000 millones de dólares frescos para cerrar sus precarias cuentas", afirma Bonelli y cita los informes del JP Morgan, Merrill Lynch y Moody’s, que advierten a sus clientes sobre un eventual default y de los que también dio cuenta a primera hora de ayer Urgente24.
Aclara que "el FMI no va a anunciar la postergación del giro, pero va hacer todo lo necesario para la estirar los plazos y negociar con el presidente electo."
Y continúa: "La situación confirma un anticipo de Clarín"...