Consultado por la suspensión a la exportación de carne por 30 días, el presidente Alberto Fernández respondió al aire de Radio 10:
"El tema de la carne se desmadró claramente. Entre 2015 y 2019 se le dio total apertura al sector, no aumentaron la cantidad de toneladas faenadas, no aumentaron la cantidad de cabezas de ganado. Lo único que aumentó fue el precio de la carne que pasó de $250 a $800 el kilo de asado.
La apertura y la libertad no es verdad que favorece a los mercados, favorece al más poderoso, al que produce. Hubo un boom que fue el ingreso de China como demandante de carne, el 75% de lo que se exporta va a China. El aumento de la demanda y de los precios internacionales generan una tensión en los precios internos que ya no se aguantan más.
Nosotros no podemos ver como crecen los precios sin ningún justificativo, o sea sube el precio de la carne y baja el consumo de carne.
Tenemos que poner orden en quienes exportan, tenemos que poner orden en el Mercado de Liniers, no es posible que se venda ahí carne de exportación porque tergiversan todos los precios.
La charla con los exportadores fue muy correcta, fue en buen tono, ellos entienden el problema que hay pero no les gusta la solución".