El alza será por un monto fijo: $2,22 para las naftas y $1,46 para los gasoil, que implicarán una suba en los surtidores del 4,6% y 3,3%, respectivamente.
Según los estacioneros, pese a este aumento, el precio de los combustibles seguirá estando un 10% por debajo de la inflación. En la Ciudad de Buenos Aires, las naftas naftas premium pasarán la línea de los $60 por primera vez, algo que ya ocurría en gran parte del país.
En el resto de las provincias la nafta Infinia, de la petrolera estatal YPF, se acercará a los $70 y en algunos casos podría superar esa cifra.
Ya hubo ocho incrementos en el valor de los combustibles desde enero, por lo cual las naftas acumulan un aumento del 32% hasta ahora. Si bien luego de la megadevaluación que hubo tras las elecciones primarias el Gobierno impuso un congelamiento de los precios por 90 días desde el 30 de agosto, Energía había hecho una salvedad y habilitó un alza del 4% para las naftas el 19 de septiembre.
Luego, el 1° de noviembre, volvió a flexibilizar las pautas del congelamiento, al autorizar un nuevo incremento de 5% al acordar con las petroleras una salida gradual a la fijación de precios.
El 14 de noviembre, un día después de que finalice la medida, el precio de los combustibles volvió a subir alrededor de 5%, esta vez sin necesidad de recibir autorización oficial.