"Juntos, los cuatro países pueden agregar casi un millón de barriles por día al mercado en 2020 y casi un millón más en 2021, además de la producción mundial de crudo actual de 80 millones de barriles por día. Ese aumento en la producción, junto con los esfuerzos mundiales para reducir las emisiones, seguramente empujará a la baja los precios del petróleo", afirma.
Esos precios más bajos podrían resultar perjudiciales para Aramco y muchas otras compañías petroleras, reduciendo las ganancias y limitando las nuevas exploraciones y perforaciones, al tiempo que reestructuran la política de las naciones que dependen de los ingresos petroleros.
Y continúa: "Es probable que el nuevo aumento de la producción traiga petróleo más barato, lo que puede complicar los esfuerzos para combatir el calentamiento global y alejar a los consumidores e industrias de su dependencia de los combustibles fósiles, porque los precios más bajos de la gasolina podrían, por ejemplo, retrasar la adopción de vehículos eléctricos".
Se suma a ello que tanto Canadá, como Noruega, Brasil y Guyana son relativamente estables en un momento de turbulencia para productores tradicionales como Venezuela y Libia y las tensiones entre Arabia Saudita e Irán.
¿En qué lugar entra la Argentina, con Vaca Muerta como esperanza pero en un momento de crisis local? El medio no hace referencia a la apuesta argentina, quizás porque fuere la promesa es más a futuro. Y, en ese caso, ¿qué tan lejano siendo que tanto el actual gobierno como el que entra apuestan todas sus fichas a este yacimiento?
Las riquezas petroleras de estos países, sigue el medio, deberían socavar los esfuerzos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y Rusia para respaldar los precios con recortes en la producción y brindar a los responsables políticos estadounidenses y occidentales un colchón adicional en caso de que se reanuden los ataques a los petroleros o las instalaciones de procesamiento en el Golfo Pérsico.
"Dado que los cuatro países están en gran medida aislados de la agitación geopolítica tradicional, contribuirán a la seguridad energética global", dijo al diario el historiador Daniel Yergin.