“Las economías regionales que integran el CAA tienen una fuerte capacidad exportadora, así como capacidad ociosa, por lo cual continuaran trabajando junto a las autoridades nacionales para acrecentar el volumen de las exportaciones con valor agregado y aumentar las fuentes de trabajo favoreciendo el arraigo en todo el país y el desarrollo inclusivo, sustentable y federal”, aseguraron.
Sin embargo, la agencia estatal lanzó un título que intentó licuar el reclamo del CAA: "Productores y pymes elogian la baja de derechos de exportación de economías regionales".
Según el medio que reporta directamente a la Jefatura de Gabinete de Santiago Cafiero, el director Ejecutivo de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Pablo Vernengo, dijo que en la entidad pyme "aplaudimos y acompañamos está disposición".
"Ahora esperamos que las empresas que exportan puedan, al tener una mejora en sus ingresos, replicarlo también en el precio de sus productos", agregó el directivo,
Por su parte, el titular de la Asociación de Productores de Arándanos de la Mesopotamia Argentina (Apama) Alejandro Pannunzio, dijo que "fue importante que desde el Ministerio de Agricultura se confirmara la continuidad de la medida más allá de julio de 2021".
En tanto, las cosas no van bien entre los grandes productores. Según BAE Negocios, el mercado de trigo se encuentra paralizado ante la expectativa de un aumento en las retenciones, que el gobierno puede subir al 15% sin necesidad de pasar por el Congreso. Las ventas por parte de los productores son a cuentagotas, lo cual llevó a que el precio en el puerto de Rosario se ubique por arriba del de Buenos Aires, cuando típicamente ocurre lo contrario.
Los operadores de comercio exterior advierten que la industria molinera tampoco está demandando la materia prima y se encuentra a la espera de algún tipo de anuncio por parte del Ejecutivo, ya sea un alza en los derechos de exportación o algún guiño en favor de su sector, agregó el medio.
Faltan reglas claras
BAE entrevistó además al analista Salvador Di Stefano, quien advirtió que las bajas ventas se deben a que "ya se hizo una provisión importante, las exportadoras tienen una parte comprada, pero no saben si mañana deberán pagar más por las retenciones". En ese sentido, añadió que en el mercado mundial todas las miradas están puestas en los derechos de exportación que aplicó Rusia y probablemente siga Ucrania.
Desde el Gobierno enviaron señales de que buscarán “desacoplar” los precios internos de lo que ocurra en Chicago, y así evitar echar más leña al fuego de una inflación que viene en ascenso. Fue en ese marco que el ministerio de Agricultura había resuelto prohibir las exportaciones de maíz hasta marzo, aunque finalmente la cartera dio marcha atrás cuando las entidades rurales más críticas al gobierno realizaron un cese de comercialización por tres días.
En el sector también comentan que la industria molinera tampoco se está haciendo de trigo, especulando con una suba de precios que ya empezaron a aplicar y las panaderías tuvieron que salir a compensar con ajustes en los mostradores. Y que estos faltantes podrían prolongarse durante el resto del verano.