** "La próxima administración de Alberto Fernández comenzará seguramente su gobierno aplicando un programa económico de políticas fiscal y monetaria expansivas. Por el lado fiscal, no hay dudas que el programa del próximo gobierno implicará más Estado, es decir; más intervencionismo, más gasto, más subsidios, y mayor incentivación del consumo y la demanda agregada."
** "En este marco, hay certeza que la presión tributaria aumentará, ya que se necesitarán más recursos fiscales para evitar que el déficit fiscal se desborde."
** "Por el lado de la política monetaria, en un contexto de caída de la demanda de dinero y creciente repudio por el peso que acelera la inflación, a la próxima administración no le temblará el pulso a la hora de expandir la oferta monetaria."
** "(...) el acuerdo de precios y salarios lograría des acelerar la inflación por un “tiempito”. Cómo muestra la evidencia empírica de más de 4000 años, los controles de precios y salarios terminarían fracasando y la inflación subiendo nuevamente."
** "Para peor, más inflación es más “ruido” en la señal de precios y menos ahorro, ergo más dificultad para calcular retornos y menos crédito, con lo cual se potencia la caída de la inversión, del nivel de actividad y crecimiento. Del otro lado, el mercado laboral sentirá el impacto negativo y más temprano que tarde el salario real volverá hacia la baja. Los efectos iniciales (tal vez) positivos del acuerdo de precios y salarios terminarán diluyéndose."
** "La política fiscal del próximo gobierno, al incentivar el gasto y ahogar más al sector privado, tenderá a atentar contra la generación de superávit primario y crecimiento económico. Al mismo tiempo, como la política monetaria expansiva encarecerá el dólar, tenderá a aumentar el peso de la deuda en términos del producto, incrementando el debt overhang y retroalimentando negativamente la capacidad de pago."
** "Si consideramos que la deuda se paga financieramente con superávit primario (corto plato) y se abona económicamente con crecimiento (el largo plazo) entendemos que el combo de política fiscal y política monetaria, que aplicaría probablemente Alberto Fernández, haría que la deuda fuera cada vez más impagable."
** "En pocas palabras, pensamos que el 2020 será un año probablemente más complicado que 2019, tanto en términos de la economía real, como en relación a la economía monetaria (dólar e inflación)."
Estas previsiones negativas ya las conoce Alberto Fernández. Ahora queda pendiente su tarea de qué hará, con sus designaciones, para que cambien hacia un 'shock de mercado'.