Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, dijo en la videoconferencia FT Global Boardroom: "Nos van a pesar las alas, porque estamos intentando echar a volar y ya estamos transportando mucha deuda y ahora vamos a añadir más".
En su opinión, muchos países se recuperarán más despacio de lo previsto de la crisis que han sufrido en la primera mitad del año: "Pueden pasar al menos dos años antes de que muchos países se recuperen del impacto en sus economías. No estoy convencido de que vayamos a tener una recuperación en forma de V. Creo que será más como una U. La clave es acortar la parte baja de esa U".
También advirtió el N°1 de la OCDE que algunos gobiernos van a tener que capitalizar parte de esa deuda rescatando compañías o ejecutando las garantías o avales que han dado para facilitar el crédito bancario.
Gurría ha alertado acerca del riesgo de que algunos gobiernos y empresas dificulten la recuperación al intentar simplificar o acortar sus cadenas de suministro para fomentar la producción local, en una vuelta al proteccionismo.
"En este momento no hay ninguna duda al respecto, deberíamos tirar el libro de reglas, porque tenemos que lidiar con los problemas de salud y si lo hacemos ahora, el costo general será menor, pero al final habrá consecuencias", afirmó Gurría.
En tanto debe recordarse el enfoque del Fondo Monetario Internacional: "La pandemia y sus consecuencias económicas, junto con las respuestas dadas por las políticas, han contribuido a un importante aumento de los déficits fiscales y coeficientes de deuda pública. Cuando la pandemia remita y la economía se recupere, se espera que los coeficientes de deuda pública se estabilicen, aunque en nuevos niveles, más altos. Si la recuperación demora más de lo previsto, la dinámica de la deuda podría ser más desfavorable. A medida que cede la pandemia, los países pueden apuntalar su reactivación económica con la mirada puesta en promover planes de reforma creíbles a mediano plazo."