Esto significa que si Argentina tuviera que importar la misma cantidad de GNL que consumió el año pasado, pero a un precio de US$100 por millón de BTU la factura por esa importación llegaría al estratosférico precio de US$16.260 millones.
Además, según un cálculo realizado por la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE), la mejora en los valores de los commodities que comercializa la Argentina no alcanzarán para cubrir el rojo de las importaciones de gas Además, según un cálculo realizado por la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE), la mejora en los valores de los commodities que comercializa la Argentina no alcanzarán para cubrir el rojo de las importaciones de gas
"Con los precios del GNL por encima de los niveles del año pasado, el costo tarifario, en lugar de disminuir los subsidios, los incrementaría", analizó FIDE.
En este contexto, el Gobierno reconoció que, a pesar de la implementación de un esquema de segmentación y con aumentos de tarifas mayores a los previstos a comienzo de año, el ahorro en subsidios con la utilización de este instrumento será ínfimo...
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Un precio del GNL mucho más bajo que el récord registrado el lunes también pondría en jaque a la Argentina...
Gas en Europa
Pero en el mercado confían en que Europa Occidental no va a interrumpir sus importaciones de gas ruso como represalia por la invasión que decidió Vladimir Putin sobre Ucrania porque se quedaría a oscuras. "No servirán de nada si en tres semanas descubrimos que no tenemos más que unos días de electricidad en Alemania y que se deben revertir las sanciones", aseguró la ministra de Relaciones Exteriores de Alemania, Annalena Baerbock, el fin de semana.
"Si mañana en Alemania o en Europa las luces se apagan, eso no va a detener los tanques", agregó. Eso hace suponer que el record de US$100 por millón de BTU alcanzado este lunes es una sobrerreacción motivada por el temor, pero que no tendría fundamentos para sostenerse.
Sin embargo, un precio del GNL mucho más bajo que ese también pondría en jaque a la Argentina. Estabilizado en US$40, la cuenta que debería pagar Argentina por la importación de GNL sería de US$6500 millones, a lo que debe sumarse que Bolivia enviará menos gas este año por lo que habrá que reemplazar esos envíos con combustibles líquidos como gasoil y fueloil, que también tienen precios muy por encima de los US$7,3 por millón de BTU acordados con Bolivia.
Siempre según 'Economía & Energía', solo la importación de combustibles líquidos requeridos en el sistema de generación de energía eléctrica demandaría otros US$1875 millones.
Si a los 6500 millones de dólares que supondría la importación de GNL a US$40 por millón de BTU, se le suman los 1875 millones de combustibles líquidos y los US$772 millones que demandaría la importación de gas de Bolivia, la cuenta final llegaría a US$9147 millones.
Si el precio del GNL bajara a US$30 por millón de BTU, solo la importación de los cargamentos de ese gas demandaría US$4877 millones y la cuenta total de importaciones energéticas sería de 7524 millones, una cifra que sigue siendo imposible de afrontar con las magras reservas del Banco Central.
¿Se viene los cortes de gas programados?
De esta manera, de consolidarse el precio del GNL en cualquier valor por encima de US$30 por millón de BTU, es casi una certeza que Argentina no podrá importar los mismos volúmenes que el año pasado, por lo que según varias fuentes del sector, el gobierno deberá diseñar algún esquema de restricciones en el consumo de gas.
Por lo general, suelen ser las industrias las que se ven afectadas en ese caso, lo que repercute inevitablemente en el nivel de actividad.
Por ahora, el gobierno esperaba que la situación se calme para ver si los precios bajan... De hecho, IEASA licitó a fines de enero un solo barco de GNL para tantear el mercado y en la empresa estatal dudaron mucho antes de terminar convalidando una cotización de US$27 por millón de BTU.
Desde entonces, los precios no han dejado de subir y la compra de todos los cargamentos de GNL para este invierno sigue pendiente. Ahora el gobierno deberá comenzar a diseñar en las próximas semanas un plan de emergencia para afrontar una nueva crisis energética.