“La fijación del precio en el PAF se hace mediante la operatoria de contratos a futuro. La posición de futuro a la que está referenciada el contrato define el tope temporal máximo para pautar el precio. Por ejemplo, hoy hay PAF para el trigo a marzo, julio y septiembre. La fijación la hacen ambas partes de forma independiente. El vendedor del grano cuando quiere fijar un precio vende futuros y el comprador del cultivo cuando quiere hacerlo compra futuros”, explicó Marcelo Comisso, gerente de Investigación y Desarrollo de Productos de Matba Rofex en diálogo con BAE Negocios.
Este instrumento se tratará mañana (4/02) en una nueva reunión de Directorio y, según explican desde el Gabinete económico, hay buenas expectativas. Consideran que la principal demora en el ingreso de divisas está dada por el acopio de granos por parte de los chacareros. Si la herramienta ayuda a que el tránsito del producto desde el silobolsa hasta las grandes agroexportadoras sea más rápido, se agilizará la llegada de agrodólares.
Si bien en enero se registró un récord de 18 años en la liquidación de granos por 2.140.354.575 de dólares, febrero siempre fue un mes muy delicado para las arcas del Banco Central.
Es cierto también que los precios internacionales de commodities es un incentivo central pero ayer (2/02) se registró una fuerte caída en el precio de la soja, volviendo a cotizar por debajo de los 500 dólares por tonelada. En el mercado de Chicago la posición marzo de la oleaginosa cotizó a US$ 497,80.
Comisso contó a dicho medio que en estos momentos tienen reuniones con distintos sectores de las cadenas agroindustriales para ampliar el desarrollo del PAF Garantizado en el maíz y en la soja. “Creemos que el potencial de uso puede ser muy alto”, remarcó.
El gráfico especializado en economía y negocios, detalló que "uno de los grandes objetivos económicos del Gobierno para este año pasa por mantener el dólar a raya y que la evolución del tipo de cambio acompañe el ritmo de la inflación. Otro es iniciar un sendero de acumulación reservas, que en términos netos –es decir, las divisas de libre disponibilidad- se encuentran en un nivel muy bajo. Con un supercepo que no se relajará en el corto plazo, la clave para cumplir ambas metas es conseguir un importante superávit comercial. Proyecciones privadas anticipan un saldo a favor de entre 13.000 y 15.000 millones de dólares para este año".