Su desempeño en el debut prácticamente confirmó algo que las autoridades buscan evitar: que los tenistas se aprovechen de este beneficio que cuida su posición en el escalafón ante largas inactividades solo para entrar a torneos importantes y cobrar los premios.
La tenista nacida en Georgia y nacionalizada estadounidense, que llegó a ser 50° del mundo en 2012, había disputado su último partido oficial en octubre de 2017. En enero de 2018 atravesó su tercera cirugía de tobillo derecho y ya no volvió a jugar. Su ingreso al cuadro principal del Grand Slam se dio debido a que, por ranking protegido, figura en el puesto 107°.
En su presentación ante Sakkari, Tatishvili estuvo 55 minutos en cancha y ganó solo 31 puntos (contra 93 de su rival). Luego, embolsó los 51.200 mil dólares de premio, que ahora le fueron retirados por la penalización. La tenista podría apelar a la medida una vez que pague la multa.
Cabe recordar que, según la reglamentación de la ITF para los Grand Slam, es el propio juez de silla de cada partido el que puede determinar si un jugador o jugadora “actúa a nivel profesional” y “cumple con los estándares” del deporte. Esto último no ocurrió en el caso de Tatishvili.
Mischa Zverev, hermano de Alexander, fue el año pasado en el Open de Australia el primer jugador multado por salir lesionado.