Es que el partido dependió de la mayor de las Williams que sumó 29 tiros ganadores y 21 errores no forzados, mientras que la europea acumuló 10 y 17, respectivamente.
Pudo haber sido menos parejo el encuentro pero la rusa fue más efectiva en break points: 2/2. Pero, claro, no alcanzó ya que la estadoundiense, dominante, aprovechó 4 de las 15 chances de quiebre.
Una emoción más. Porque Serena acumula ahora un invicto de 31 partidos y sumó su título del Grand Slam número 16, dos menos que Martina Navratilova y Chris Evert en un listado que lideran Margaret Court (24), Steffi Graf (22) y Helen Wills Moody (19).
En París, ya es su segunda coronación ya que ganó el Abierto de Francia en 2002. Además sumó su título 52º a nivel WTA. Mientras tanto, Sharapova buscaba revalidar su condición de campeona en París y sumar su quinto "grande". Pero no pudo ser.
"Quiero volver el año próximo, quedarme aquí más tiempo, adoro París, a su público. Paso mucho tiempo en esta ciudad, en cierta forma me siento un poco parisina", dijo la estadounidense a minutos de consagrarse.
Se trataba de la primera vez que la número uno y la número dos del ranking femenino se enfrentaban en el segundo Grand Slam de la temporada desde 1995, cuando la alemana Steffi Graf derrotó a la española Arantxa Sánchez Vicario. Justamente la catalana fue la encargada de entregar la Copa Suzanne Lenglen a la campeona de esta edición.
La estadounidense ahora está 16-4 en finales de Grand Slam, mientras que el récord de la rusa ahora es 4-4 en definiciones.