El serbio encadena 12 semifinales de un "grande" y llega a París con una racha de 28 victorias, 3 derrotas y 3 títulos, entre ellos el último Abierto de Australia. "No escondo que Roland Garros es mi principal prioridad", reconoció el eslavo antes de iniciar su demoledor paseo por el cuadro masculino, del que ha apeado a Goffin, Guido Pella, Dimitrov, Kohlschreiber y Haas cediendo solo un set, en octavos.
Por su parte, Nadal suma 57 victorias y solo una derrota en Roland Garros (Robin Soderling, 2009) e intenta convertirse en el primer tenista en sumar ocho títulos en el mismo Grand Slam. Y, de paso, ganar su duodécimo "grande", frente a los seis títulos de la máxima categoría que atesora Djokovic.
El de Belgrado arrastra un parcial desfavorable contra el de Manacor, con 15 victorias para Djokovic y 19 para Nadal. Sin embargo, el serbio se apuntó el último duelo entre ambos, disputado en la final del último Masters 1.000 de Montecarlo, también sobre tierra batida.
Parte del desarrollo del partido estará vinculado a la meteorología pues a Nadal le beneficia una jornada de calor y sol, de esas que hacen que las bolas pesen poco, se eleven dos o tres metros por encima de la red y caigan con un bote difícil de dominar. Sin embargo, si la lluvia se deja notar y la temperatura cae en el termómetro, las pelotas se volverían más pesadas y perderían vuelo, lo que, a priori, beneficiaría al serbio.
Según las previsiones de los organizadores del torneo, el cielo de París traerá para la jornada sol y calor, con máximas de 27 grados, mínimas de 15 y algo de viento.