Berlocq, cabe destacar, fue de menor a mayor en el primer set. Los nervios le jugaron una mala pasada en el inicio y rápidamente perdió su servicio. No obstante, fiel a su estilo, luchó y corrió desde abajo hasta dar vuelta la historia. Un cierre ofensivo, yendo a la red, para ganar el primer set por 6-4.
El segundo set, en tanto, tuvo un comienzo similar. Berlocq tuvo que correr desde abajo a raíz de una veloz rotura de Simon, pero despertó a tiempo en el 3-4. Sin embargo, inesperadamente, el duelo entró en una autopista de nervios y a ambos se les hizo muy difícil mantener su servicio. Cuatro quiebres consecutivos dejaron al francés 6-5 arriba. Y ahí no perdonó.
Berlocq no perdió el rumbo pese al tropezón. Siguió por el mismo camino, en uno partido que también continuó por los mismos rieles. Llamativamente, con muchos quiebres de servicio. Pero el argentino puso en aprietos a Simon sobre el cierre, al mantener su saque y quedar a un game del set. Y fue contundente para ponerse en ventaja por 6-4.
En el cuarto set el local logró sacar una buena diferencia de arranque. Se puso 5-2 y la historia parecía cerrada. Llegó a tener tres match point con su devolución, pero Simon salió del paso. Berlocq tampoco lo pudo definir con su servicio y aparecieron las dudas. No obstante, con mucho amor propio, Charly logró el ansiado triunfo y le dio a Argentina el pase a semifinales.
De esta manera, el equipo capitaneado por Martín Jaite se enfrentará en septiembre ante República Checa, con las ganas de cobrarse revancha de la serie de 2012 y conseguir el pase a la final en condición de visitante.