Más allá de lo que se sabía desde antes del partido, Tobias Kamke se reveló pronto como el punto más flojo de la pareja alemana. En la primera oportunidad en que sacó, Argentina consiguió la diferencia inicial: le quebró en 0 casi con facilidad, a pura devolución.
Fue el apoyo para lograr el primer paso del sábado: llevarse el set inicial. El dobles argentino estaba mucho más firme que su rival, con una pareja improvisada por la lesión de Kohlschreiber.
El saque y la devolución les funcionaba perfecto a Nalbandian y Zeballos, que desplegaban su juego con soltura. Así, luego de un nuevo quiebre, esta vez a Kas, el cordobés pudo cerrar en 6-1 el set con su saque.
En el segundo set el guión de la película cambió levemente. Si bien Argentina consiguió pronto distanciarse gracias a que pudo quebrar el saque de Kas en el tercer game, tanto Nalbandian como Zeballos -que demostró en todo momento estar a la altura del compromiso- tuvieron importantes dificultades para mantener su propio servicio.
Pero todas las dudas se despejaron cuando David sacó casi a la perfección en el décimo game para cerrar el segundo set en 6-4. La victoria -la del dobles y la definitiva en la serie- ya quedaban a un paso.
Parecía que la victoria estaba servida, pero los alemanes dijeron presente. Tobias Kamke y Christopher Kas aprovecharon el bajón de David Nalbandian y Horacio Zeballos para quedarse con el tercer parcial por 7-5 y estirar la definición de la serie.
En el cuarto set, los argentinos no tuvieron problemas y sellaron la serie. Ahora, el equipo capitaneado por Martín Jaite se medirá en cuartos de final con Francia, que barrió a Israel en Rouen. La serie se disputará en Argentina, en abril.