Djokovic, además, alcanzó las semifinales de los Juegos de Londres, donde cayó ante el británico Andy Murray, a la postre el campeón olímpico, después de apear en cuartos de final a Tsonga, su rival de esta noche.
Así las cosas, los dos viejos conocidos se medían ante las cerca de 15.000 personas congregadas en el pabellón londinense para la ocasión, que presenciaron como Djokovic debía hacer uso de su técnica más depurada para contrarrestar los cañonazos que le enviaba Tsonga desde el otro extremo de la pista.
El serbio ya no es el tenista imbatible de la pasada temporada, pero no deja de ser el número uno del mundo y supo templar las ansias ganadoras de su rival para mantener la igualdad en el marcador hasta el desempate del primer set, donde hizo valer su sangre fría para asestar el primer hachazo al encuentro.
Por detrás en el marcador, a pesar de haber llevado la iniciativa en el primer tramo del duelo, Tsonga se desinfló y cedió su saque a las primeras de cambio en el segundo parcial.
Tras una primera manga en la que la batalla se alargó durante una hora y diez, el desplome moral del francés precipitó el encuentro en el segundo set, que Djokovic solventó en poco más de media hora.
A pesar de que Tsonga no dejó de presionar con su saque al serbio hasta el último golpe, Djokovic supo romper por dos veces el servicio del séptimo cabeza de serie para firmar su primera victoria en el torneo que enfrenta a los ocho mejores jugadores del año, en el que esta temporada falta el español Rafael Nadal, lesionado.