Pero Del Potro tuvo su revancha. Había llegado contento con su nivel, "listo para pelear en la final. He perdido 6 veces con él este año, pero siempre es un placer jugar contra los grandes. Quizá el 7mo. partido sea el que me dé suerte”, se ilusionó... y no falló.
Del Potro llegó a Basilea, Suiza, como ganador del título en Viena, torneo que se jugó bajo techo, y que le permitió clasificarse para el Masters en Londres.
Del Potro se coronó con 6-4, 6-7(5) y 7-6(3) tras 2:44:00 de juego en la pista central.
El 1er. set cayó del lado de Del Potro, apoyado en un gran porcentaje de 1er. servicio (88% de efectividad), se sirvió de un break en el 5to. juego de la contienda para tomar ventaja y administrarla hasta cerrar el parcial. Aumentó el nivel de tenis y los espectadores intentaron alentar a Federer para insuflarle energía.
Pudo Federer entrar de lleno al 2do. Atendiendo a los precedentes se daba por hecho que el duelo se definiría por pequeños detalles. Por ejemplo, el tie-break que se llevó el suizo.
En el 3er. y definitivo set, ambos jugaron al límite. Federer pudo poner la puntilla en un 7mo. juego en el que dejó escapar una bola de break y remontó un peligroso 15-30 en el 12mo. juego con 3 saques directos seguidos para mandar el choque a una nueva muerte súbita.
En esta ocasión, el juego al límite del suizo no tuvo su premio y fue Del Potro quien consiguió cerrar el choque en la 1ra. opción que tuvo.
Ahora, Del Potro irá por el Masters 1000 de París.