En una versión extraña, sin el 'timming' habitual en él, el suizo no sacó bien y cometió además importantes errores con su drive. Ese doble déficit fue letal para sus aspiraciones de lograr el récord de seis títulos en el US Open y de amplir su récord de coronas de Grand Slam y llegar a las 18.
El suizo cedió ante un inspirado Berdych, con lo que quedó marginado de las semifinales en Flushing Meadows por primera vez desde 2003.
La suya fue una noche para el olvido. Espeso en su juego, el número uno del mundo cometió una enorme cantidad de errores con su derecha.
Pero no hay que restarle mérito alguno a Berdych: estuvo impecable, recuperándose de un titubeo en el tercer set. Berdych empleó su saque como un látigo y la derecha como mazo para someter a Federer, sin amilanarse cuando su rival intentó la remontada.
Fue la cuarta victoria de Berdych en sus últimos siete enfrentamientos contra Federer. Aquí en Nueva York, el papá de mellizas había estado sin jugar desde el sábado, o sea que tuvo tres días sin pisar una cancha. El local Mardy Fish, el rival que debió haber enfrentado en octavos de final el lunes, se tuvo que retirar debido a recomendación médica.
Por su parte, Berdych disfrutó con una amplia sonrisa una victoria especial, sin dudas una de las mejores de su vida deportiva. Así, el checo, que nunca había superado los octavos en este torneo, llegó por primera vez a las semifinales.
En su carrera, Berdych no pudo todavía lograr un título de Grand Slam. Lo más cerca que estuvo fue cuando llegó a la final de Wimbledon en 2010, tras eliminar en cuartos a Federer.
El rival del jugador checo, muy potente y preciso, en especial esta vez ante Federer, será el escocés Andy Murray, en una semifinal a jugarse el sábado en el caliente cemento de Flushing Meadows.
Murray venció al croata Marin Cilic. Sufrió para clasificarse a las semifinales, ya que su rival protagonizó un gran arranque de partido y lo tuvo contra la pared, pero el escocés despertó a tiempo y dio vuelta la historia para imponerse por 3-6, 7-6 (4), 6-2 y 6-0.
El tercer cabeza de serie comenzó siendo desbordado por Cilic y vio cómo le quebraba el servicio en las dos únicas oportunidades que tuvo. Así, en un abrir y cerrar de ojos, se vio set abajo y con una nueva rotura en el servicio en la segunda manga. Todo parecía encaminarse hacia una sorpresa, pero apareció el medallista de oro en su esplendor.
Murray empezó a tejer su telaraña, a explotar los puntos débiles de su rival y se acercó en el marcador. Recuperó el quiebre y forzó una definición en el segundo set, que terminó durando 74'. El tie-break terminó del lado del escocés; y ahí logró un punto de inflexión. Ahí se acabó el match: el resto fue un trámite, 6-2 y 6-0 y boleto a las semifinales.
El británico, campeón de los pasados Juegos Olímpicos, consiguió por segundo año consecutivo el pase a las semifinales del último Grand Slam de la temporada, tras este partido que duró tres horas.
Murray, de 25 años, cerró con 39 golpes ganadores y 31 errores no forzados frente a 32 y 50, respectivamente, de Cilic, que tampoco estuvo bien con su saque al cometer seis dobles faltas. Mientras Murray logró once 'aces', Cilic alcanzó dos.
El semifinalista tuvo un 55 % de acierto con su primer saque, logró diecinueve puntos en veintidós subidas a la red y aprovechó ocho de las diecinueve oportunidades para romper el saque.
Por su parte, los primeros duelos de caballeros del día fueron de octavos de final, los cuales habían sido postergados desde el martes por las malas condiciones climáticas. Victorias de los serbios Novak Djokovic y Janko Tipsarevic y del argentino Juan Martín del Potro, aunque la gran noticia pasó por la eliminación de Andy Roddick, quien se retiró de la práctica profesional.