De su paso por Londres
Del Potro se lleva mucho más que una medalla de bronce y la firma en la historia olímpica del tenis argentino. El tandilense se demostró a sí mismo que le puede ganar a los mejores del ranking. Le jugó de igual a igual a los dos mejores del mundo, con el consuelo, si se quiere, que protagonizó un espectáculo épico ante
Federer.
Djokovic no pudo repetir el bronce logrado en Pekín 2008, donde lloró de emoción tras vencer al estadounidense
James Blake.
Tuvo de todo este partido por el tercer puesto. Es que, antes del inicio, comenzó a llover en Londres y, durante el encuentro, el mal clima obligó a una suspensión de una hora. Hasta que eso pasara, el juego comenzó con el serbio al servicio, donde fue demoledor: saques ganadores y devoluciones imposibles para Del Potro.
Alternando buenos servicios con puntos largos desde el fondo de la cancha, la Torre de Tandil pudo mantener también su servicio.
En apenas 23' de juego, ambos demostraron tenis de alto vuelo, incluída hasta una Gran Willy de Delpo, que aunque parecía irse afuera, Nole la terminó en punto con una volea corta.
En el último game hasta la suspensión, Djokovic tuvo una triple chance de quiebre pero con un ace y dos saques ganadores -el segundo cuando la lluvia ya empezaba a hacer su aparición- Del Potro consiguió revertirlo y hasta sacar ventaja cuando el mal clima dijo basta, el “rain delay” se hizo presente en el All England Club y la lona verde se elevó sobre la cancha 1.
Una hora después, a las 10:08, se reanudó el juego y el argentino consiguió con un ace ponerse 3 a 3. La paridad siguió entre ambos y parecía un destino seguro el tie break.
Sin embargo, después de un décimo game en el que Djokovic se quejó porque el llanto de un bebé lo desconcentró y tiró una pelota clave afuera, Del Potro consiguió el quiebre en el siguiente con un error no forzado del serbio. Con el argentino al saque, el cierre tampoco fue sencillo: después de salvar dos break points en contra, se llevó el juego y el set por 7-5.
En el segundo set, el trámite siguió siendo parejo con ambos jugadores pegandole muy firme a la pelota. Sin embargo, el argentino estuvo más certero y sacó una ventaja de 3 a 1, que le permitió cerrar el encuentro por 6-4.
De esta manera, Del Potro le dio a la Argentina la primera medalla de estos Juego Olímpicos y se quedó con una presea por primera vez en su carrera.
Juan Martín del Potro no era el favorito para subirse al podio. Pero luego de un partido que quedará en la historia ante Roger Federer, fue evidente que estaba dispuesto a pelear con alma y vida por una presea para el deporte argentino en Londres 2012.
Precisamente: Del Potro se lleva de Londres más que una medalla: la autoconfianza de que le puede ganar a los mejores del ranking.