El argentino quebró en el tercero, y otra vez después en un interminable séptimo juego, en el que Haas exhibió su técnica con mortales dejadas. Con 4-3 y saque, Pico tenía toda las de ganar, pero de nuevo cedió su servicio.
Gritos de "Tommy, Tommy" y consignas llenas de ánimo se escucharon en la grada para levantar al germano, pero de nuevo la tenacidad de Mónaco se impuso para quebrar por quinta vez, y rematar definitivamente el partido en el décimo juego con un delicado toque en la red.
Haas, de 34 años, verdugo en segunda ronda del francés Gilles Simon, defensor del título, y de otros dos cabezas de serie, el alemán Florian Mayer, séptimo y del croata Marin Cilic, cuarto, había ganado las ocho finales que había alcanzado en los últimos diez años, desde que perdió la de Roma del 2002 contra el estadounidense Andre Agassi.
Con esta victoria, la primera sobre tierra, Monaco amplía su ventaja sobre Haas, ahora de 4-1. El argentino ya le había ganado el pasado año en el Masters 1.000 de Cincinnati y en el Abierto de Estados Unidos.