En el primer ser, Murray quebró en dos ocasiones el servicio del suizo, en el primero y en el noveno juego, mientras que el suizo hizo lo suyo en el cuarto game.
Ya en el segundo set, el partido se planteó otra vez palo y palo, punto a punto. Ambos jugadores mantuvieron su servicio siempre, hasta el game 11, aunque el suizo tuvo problemas en el quinto y en el noveno juego, donde levantó dos puntos para quiebre en cada uno.
Pero en el 12° juego, Murray arrancó con una ventaja de 30-0, la que el suizo consiguió revertir ganado cuatro puntos seguidos para quebrar el saque de su adversario llevarse el segundo set con una volea maravillosa.
El arranque del tercer set tuvo otra vez como protagonista a la lluvia. El partido debió suspenderse durante algo más de media hora por el clima, y el techo de la cancha principal debió ser cerrado. Recién el sexto game, y tras seis oportunidades, Federer logró quebrar el saque del escocés. El suizo demostró toda su categoría, mantuvo su saque y cerró un set más que complicado en 6-3.
En el cuarto parcial ambos lograron sostener su saque durante los primeros cuarto games. Sin embargo, en el quinto, Federer sacó dos derechazos cruzados y tras una volea impecable pudo quebrar a Murray. Con la paciencia que lo caracteriza, el suizo apostó por su revés, mantuvo su saque y se llevó el cuarto y último parcial por 6-4.