El segundo parcial comenzó con ambos manteniendo sus servicios hasta el 2-2. Ahí Federer acertó con dos tiros ganadores y se despegó (3-2 y el saque), pero le duró un suspiro porque Del Potro volvió a hacerlo mover desde el fondo de la cancha y lo forzó a equivocarse seguido para emparejarlo de inmediato con otro quiebre. Después los dos salvaron chances de quiebre y llegaron al tiebreak.
En el desempate el argentino tomó ventaja de 4-1, llegó a sacar 5-3, pero Federer respondió con maestría, aunque el cierre de Del Potro, con varios ángulos imposibles para la mayoría de los mortales, fue para aplaudirlo de pie hasta el 7-4.
A partir de ahí, comenzaron a jugar la historia y Federer. Los antecedentes previos comenzaron a pesar en la cabeza del argentino, quien perdió rápidamente su saque (0-2) y tuvo que correr todo el sets desde atrás ante un rival que, con un revés profundo, llevaba siempre las riendas del juego. Fue 6-2 para el suizo.
Tras el descuento, la tendencia se profundizó, Del Potro dejó de moverse, se entregó y Federer aprovechó el regalo: 6-0 lapidario y la balanza comenzaba a inclinarse una vez más en favor del Expreso. En el último, el argentino tuvo chances de quebrar en el primer game, pero las dejó pasar y rápidamente volvió a desinflarse hasta el 6-3 final.
En la siguiente instancia, nada menos que las semifinales de Roland Garros, el suizo deberá medirse ante Novak Djokovic, quien logró un gran triunfo ante el francés Jo-Wilfried Tsonga. Fue 6-1, 5-7, 5-7, 7-6 (6) y 6-1 para el serbio, número uno del mundo.