Sharapova, tres veces campeona en campeonatos de esta jerarquía, cayó por segunda vez en la definición de Melbourne, donde había sucumbido en 2007 y se había coronado en 2008. Pasará a ser la número tres del ránking.
La ganadora demostró toda su personalidad para arrasar con su oponente, tuvo una gran performance y ratifició todo lo bueno que venía haciendo durante este par de semanas. Azarenka empezó cediendo su primer juego de servicio tras dos dobles faltas.
Pero cuando iba perdiendo 2-0 empezó a remontar y ganó un total de 12 juegos, contra uno solo para la rusa. Ya sin nervios, empezó a responder golpe a golpe a la potente Sharapova y gracias a su mayor movilidad pudo dominar a su rival, que cometió muchos errores (30 contra 12 para Azarenka). Tras un primer set peleado, el segundo fue un paseo para la bielorrusa, que lo terminó en 36 minutos.
Sharapova mostró siempre la voluntad de mantenerse en el partido y luchó con actitud hasta el final del encuentro. Sin embargo, no encontró variedad en sus tiros. Y definitivamente no encontró la forma de frenar a una contrincante inspirada, más precisa y -pese a su inexperiencia en este tipo de circunstancias- muy aplomada.