Todo empezó cuando un usuario de la 'app' se encuentraba en un bar viendo un partido de liga, ya que en ese momento se activaron dos herramientas. Por un lado, el micrófono del móvil, que de manera remota analiza el sonido recogido para contrastarlo con sus bases de datos y comprobar si ese audio se corresponde con una retransmisión de partidos cuyos derechos de reproducción tiene LaLiga (una tecnología similar al 'Content ID' empleado en Youtube). En segundo lugar, la 'app' también activa la geolocalización a fin de ubicar el bar en cuestión y comprobar si está pagando por dicha emisión. En caso negativo, LaLiga inició un procedimiento para actuar contra el bar.
Pese a la sanción, LaLiga no ve problema alguno en su forma de obrar y emitió un comunicado en el que manifestó que “discrepa profundamente de la interpretación de la AEPD y cree que ésta no ha hecho el esfuerzo de entender cómo funciona la tecnología: ni graba, ni almacena, ni escucha las conversaciones”. Además, acusó a la Agencia Española de Protección de Datos sosteniendo que “no ha realizado el esfuerzo necesario para entender cómo funciona la tecnología”, reveló este mismo martes el diario El Mundo.
Asimismo, sostuvo que “para que la funcionalidad del micrófono esté activa el usuario tiene que otorgar expresa, proactivamente y en dos ocasiones su consentimiento, por lo que no se puede atribuir a LaLiga falta de transparencia o información sobre esta funcionalidad”. Un proceso que, realmente, los usuarios de los smartphone hacen sistemáticamente cuando se descargan cualquier aplicación, y no sólo la de LaLiga, señaló El Mundo.
El organismo presidido por Javier Tebas expresó en su escrito de alegaciones que “la tecnología utilizada está diseñada para generar exclusivamente una huella de sonido concreta (fingerprint acústico). Esta huella digital solo contiene el 0,75% de la información, desechando el 99,25% restante, por lo que es técnicamente imposible interpretar la voz o conversaciones humanas. Dicha huella se transforma en un código alfanumérico (hash) que no es reversible al sonido original”.
LaLiga anunció que la funcionalidad del micrófono dejará de ser utilizada al finalizar la presente temporada (30 de junio), como estaba inicialmente previsto, aunque la organización continuará testeando e implementando nuevas tecnologías e innovaciones para luchar contra la piratería.