Soule se había sumado a las divisiones inferiores de ‘El Fortín’, a principios de 2016, procedente de Kimberley de Mar del Plata. Al cumplir los 16 años Vélez le ofreció firmar su primer contrato profesional.
El juvenil dejó de asistir a entrenamientos y partidos, sin dar notificación, y en octubre del año pasado llegó a la AFA un pedido de Juventus por el pase internacional de Matías Soule considerándolo jugador libre.
“Vélez dio respuesta formal a la AFA y a la FIFA oponiéndose al pedido de transferencia internacional con sólidos argumentos sobre el fichaje del jugador a favor de Vélez y argumentando que no se encontrarían cumplidas las exigencias conforme reglamentación FIFA en relación a las excepciones establecidas para las transferencias de menores, las que solo deben ser autorizadas en supuestos específicos”, explicó Mariano Lizardo, abogado y directivo del club de Liniers.
En diciembre pasado FIFA autorizó la inscripción de Soule en Juventus sin que ‘El Fortín’ recibiese un pago. Por eso, Vélez presentó una nueva demanda en enero y entonces se confirmó el fallo a su favor en concepto de derechos de formación. Y ahora los italianos acaban de pagarle a la institución de Liniers.
En el final de la Superliga 2019/2020, Vélez se vio sorprendido por la salida del entrenador Gabriel Heinze. Este cierre de temporada resultó el detonante en su determinación.
Una de las virtudes de Heinze siempre fue potenciar a sus jugadores. En base a la motivación y el convencimiento, logró sacarles el máximo provecho a sus dirigidos en su ciclo. Toda esta mejora se tradujo en ventas e ingresos para el club. Por lo tanto, el plantel se desarmó.
Al margen de esto, el entrenador se las arregló para reemplazar a futbolistas clave en su sistema y logró depositar a Vélez en zona de Copa Libertadores, además de seguir en carrera en la Sudamericana de este año.
Más allá de esta reinvención, la relación entre el DT y la dirigencia se desgastó hasta quebrarse. Uno de los motivos fue la no llegada de un 9, posición por la que el Fortín sufrió mucho en estos últimos partidos. El Gringo contó algunos detalles en la conferencia: “No quiero empezar a decir las cosas, todos la sabemos. Ustedes la saben también. El agradecimiento es que le di todo lo que podía darle, con errores, a veces con estas formas que uno tiene, pero siempre pensé en lo mejor para Vélez”.
Pese a la sorpresa de la decisión, el DT aseguró que ya venía analizando esta posibilidad: “No se toman decisiones de un día al otro, se va elaborando, se va sintiendo. Las formas... No se puede estar tan dispares con gente de los cargos muy importantes, por eso vos vas haciendo todo es análisis. No es de un día para el otro. La verdad ya la saben. Después cada uno va a declarar o decir para lo que le conviene de toda esta decisión mía, por beneficios propios o de algo, pero el libro está escrito de estos dos años. Puede gustar un poco menos, pero ya está. Lo que se hizo y lo que uno vino a darle a al institución... Por eso ya no vale la pena. Las cosas que tenía que decir a la persona que se las tenía que decir, se las dije en la cara”, aseguró contando algunos pormenores.
Algunos especulaban con que la última venta importante del club (Gastón Giménez al Chicago Fire de la MLS) fue la gota que rebalsó el vaso para Heinze, que también había visto marcharse a Nicolás Domínguez, otra de las grandes promesas. Las incorporaciones para 2020 fueron Mauro Pittón, Ricardo Centurión y Ricardo Álvarez.
Por eso, el titular de la institución de Liniers, Sergio Rapisarda, explicó que las ventas de varios jugadores “fueron consensuadas con Heinze”.
A pesar de la bronca que todavía hay en Liniers por la ida de una de sus promesas, ya nada se puede hacer ante el TAS y la FIFA. En estos casos, siempre el club más débil lleva las de perder. Esta no es la primera vez que le sucede algo así al Fortín, que hace unos años vio cómo Benjamín Garré, hoy en Racing, se iba al Manchester City sin dejar ni un centavo.