La sigla KPRF que le da nombre al club en el que actúa Paulinho es la misma del Partido Comunista de la Federación de Rusia. Esto no es una mera coincidencia. El equipo fue fundado en 2003 por la organización marxista-leninista para participar en un torneo amateur entre partidos políticos del país. Seis años más tarde, el combinado pasó a competir en torneos profesionales y desde el 2011 juega en la primera división de fútbol sala de Rusia, reveló Sputnik.
La concesión de la ciudadanía a deportistas brasileños no es un caso único. Actualmente, la plantilla del equipo nacional de fútbol profesional de Rusia cuenta con dos brasileños naturalizados rusos: Mario Fernandes y Guilherme Marinato.
Ante este escenario, la sanción, que Rusia podría apelar ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), impide a los rusos competir bajo su bandera durante cuatro años en Juegos Olímpicos y mundiales de fútbol, entre otros eventos deportivos, así como al país organizar competiciones internacionales en su territorio.
Los atletas rusos sólo podrán participar en eventos deportivos internacionales “si son capaces de demostrar que no están implicados” en el actual escándalo de manipulación de datos, e incluso en este caso no podrán representar a su país, señaló el dictamen.
Si se llegaran a confirmar las sanciones, para los Juegos Olímpicos, se verá un panorama similar al que tuvo Rusia en Rio 2016, en donde los atletas compitieron bajo la bandera olímpica, aunque en este caso se extenderá a todos los deportes del país y a todos los torneos internacionales.
De no apelar, o en el caso de que la apelación sea desestimada por el TAS, habrá que ver que sucederá con el equipo de fútbol, ya que no podrá usar la bandera ni entonar el himno. Hasta el momento, ni la FUR, la UEFA o la FIFA se hicieron eco de la determinación.