Pero antes José Mourinho debe oficializar su decisión y si no da marcha atrás, confirmar su marcha, que le supondrá pagar una indemnización de 12 millones al Real Madrid, cantidad que abonaría su club de destino.
El técnico luso no ha conseguido con el Real Madrid todos los objetivos que se había trazado y que pasaban todos por uno sólo: el control absoluto de todo lo que atañe al primer equipo en el Madrid, desde el control deportivo del equipo, a la toma de cualquier decisión, al control del entorno e incluso de los medios. Tanto poder le será imposible de conseguir, a pesar de que Florentino Pérez ha ido cediendo, una a una, a cuantas peticiones ha hecho Mou desde su llegada al club blanco.
Y por eso, Mourinho sueña con regresar a la Premier y esta próxima temporada se le presenta una buena ocasión para conseguirlo. Roman Abramovich, con el que permanece en contacto, le quiere y le ha lanzado una oferta en firme.