A la inauguración de los terrenos acudió Tyson con una pala para iniciar los primeros procesos en la construcción de su centro para la marihuana. Lejos de ser una plantación al uso -y legal-, el Rancho de Mike Tyson cuenta con todo tipo de espacios, desde un anfiteatro a una fábrica de comestibles y una zona habilitada para campamentos.
Tyson es un ferviente creyente de los poderes sanadores de la marihuana y de sus posibilidades económicas. En una zona con no demasiados recursos como California City, el rancho ofreció cursos para la plantación y cultivo de la planta con los que los habitantes pudieron aprender todo lo necesario de un negocio muy lucrativo.
Hace exactamente una semana, el ex púgil de la categoría pesados confesó el último jueves 08/08 en un reportaje que usaba la orina de sus hijos para pasar los controles de antidoping de las diversas organizaciones de boxeo. También revelaba que había utilizado un pene falso pero nunca detalló de quién era el contenido del mismo ni cómo lograba superarlo.
“Yo solía usar la orina de mi esposa y entonces ella me decía: ‘cuando salgan los resultados te van a decir: ‘señor Tyson, está embarazado’, entonces mejor comencé a usar la orina de mis hijos”, señaló el ex pugilista en una nota con ESPN.
Además, el norteamericano de 53 años detalló la metodología para evadir a los médicos: “Usaba el 'whizzinator', el pene falso, a la mayoría de hombres, aunque seas gay, se sienten incómodos cuando les muestras el pene, así que les mostraba el pene y ellos (no me veían), me lo sacaba con la mano y me decían que lo hiciera yo solo”.
Mike Tyson dio positivo de doping por marihuana tras pelear con el polaco Andrew Golota en el 2000 aunque cuando recordó aquel momento lo reconoció y comentó: “Fumé marihuana justo antes de entrar en el vestuario para pelear contra Golota y no me afectó. Le hizo más efecto a él”.
En aquella ocasión, el boxeador polaco decidió no pelear más desde el tercer round por la golpiza padecida previamente.
“Solía usar esas pastillas, todo eso para el dolor y casi me vuelvo loco. Era como un zombie, dejé de usarlas y usaba cocaína. Después dejé todo y empecé a fumar marihuana y me limpié. Así fue como empecé a vivir una mejor vida. Ya no uso calmantes y no sufro con el dolor”, detalló Tyson en su autobiografía “Undisputed Truth”, publicada en 2013.
Entre otras preguntas, Mike Tyson aseguró que le gustaría ver la revancha entre Floyd Mayweather y Manny Pacquiao: “Fui con Pacquiao para la primera pelea, pero creo que Floyd puede ganar esta segunda, aunque luego no se, porque no ha peleado en mucho tiempo. Es difícil”.
Por último, el experimentado ex boxeador reconoció que, “los promotores no están haciendo que los mejores luchadores peleen entre sí”, algo que hace que “el boxeo continúe empeorando porque toman decisiones terribles. Las peleas son tan desparejas que algunos boxeadores pueden perder la vida al día siguiente”.