El hecho se produjo en la sede central del club de San Isidro. Había pasado menos de un día desde que la primera categoría de Rugby del SIC derrotara a Belgrano Athletic y se consagrara campeón del Top 12 de la URBA por primera vez en ocho años.
La fiesta fue para 2.000 personas. Se debía comprar entrada y el derecho de admisión por parte de la organización fue bastante exhaustivo. Sólo tenían permitido el ingreso personas muy cercanas al club, según publicó este lunes (07/10) Infobae.
Debido a la gran cantidad de autos que acudieron a la fiesta, la organización decidió habilitar de manera extraordinaria la Cancha 2 para poder estacionar los vehículos. La disposición de las canchas como “parques de estacionamiento” de las fiesta es algo habitual que ya se había hecho en otras ocasiones, según lo publicado por Infobae.
La cuestión es que al otro día, el domingo, esa misma Cancha 2 debía ser el escenario de un encuentro de la categoría Menores de 15 años, entre el SIC y el club CUBA, según ese medio.
Una vez que llegaron los equipos y los espectadores al predio, cerca de las 9, y pocas horas después de la finalización de la fiesta, todos se sorprendieron con la imagen de un auto Renault Clio negro vacío, cerrado con llaves y con el freno de mano puesto, en el medio de la cancha, señaló Infobae.
Los espectadores del encuentro juvenil recorrieron todas las instalaciones del club para tratar de encontrar al dueño o la dueña del vehículo, pero no tuvieron éxito. Fue entonces cuando las autoridades del certamen le informaron al SIC que de no poder resolver el conflicto se les daría el partido por perdido a los locales.
Para evitar la pérdida de puntos, los asistentes decidieron mover el auto por sus propios medios. En un principio, intentaron levantar el auto para desplazarlo sólo con dos ruedas, pero luego de frustrarse esa posibilidad adoptaron una decisión drástica: decidieron romper una ventanilla trasera para poder así destrabar las puertas desde adentro y lograr quitar el freno de mano. Toda esa situación fue registrada por otro de los presentes mediante un video filmado con el teléfono celular.
El auto fue desplazado hacia un costado de la cancha y el partido se disputó un poco más tarde de lo pautado, pero también con normalidad.