Así lo sustenta el análisis genético temprano del virus y la evidencia bien establecida sobre enfermedades infecciosas emergentes anteriores, incluidos los coronavirus que causan el resfriado común, así como el SARS-CoV y MERS-CoV originales.
“Las opiniones, sin embargo, no son datos ni conclusiones. La evidencia obtenida mediante el método científico debe informar nuestra comprensión y ser la base para la interpretación de la información disponible”, argumentan.
Aunque el proceso no está libre de errores, se corrige a sí mismo si la ciencia es buena y si el diálogo continúa abierto.
Pero entonces, ¿cómo llegó el SARS-CoV-2 a la población humana?
La respuesta a esta pregunta es “urgente”, dado que será la clave para evitar otra tragedia como la pandemia actual.
De acuerdo con los datos disponibles, el virus evolucionó en la naturaleza y las especulaciones de una fuga de laboratorio permanecen sin evidencia científicamente validada que las respalde directamente en revistas científicas revisadas por pares.
"Las acusaciones y conjeturas no ayudan, ya que no facilitan el acceso a la información y la evaluación objetiva de la ruta desde un virus de murciélago hasta un patógeno humano que podría ayudar a prevenir una pandemia futura. La recriminación no ha fomentado ni fomentará la cooperación y la colaboración internacional”.
Por este motivo, los expertos piden mantener la transparencia y la cooperación entre científicos de todo el mundo para desarrollar una respuesta anticipada frente a nuevos brotes.
En esta línea, piden a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a los colegas avanzar rápidamente para ampliar aún más su investigación inicial con expertos en China y el gobierno chino.
El famoso y polémico informe de la OMS de marzo de 2021, “debe considerarse el comienzo y no el final de una investigación".
Podría llevar años reunir el conocimiento necesario, pero sigue siendo esencial.
“Es hora de bajar el calor de la retórica y encender la luz de la investigación científica si queremos estar mejor preparados para detener la próxima pandemia [...] Mientras tanto, personas de todo el mundo siguen infectadas por el SARS-CoV-2, muchas sufren enfermedades graves y secuelas a largo plazo, y muchas están muriendo [...] se lo debemos a todos los que han sufrido”.
Los científicos concluyeron su correspondencia aclarando que pertenecen a una asociación sin fines de lucro que no recibe financiación por parte del gobierno chino y cuyos donantes son organismos públicos y privados de Estados Unidos. Además, forman parte del estudio global de la OMS sobre el origen de la COVID-19.